Cinco cosas que debes saber de Duki

No quería hacer el feat. de Loca

Yo le dije a Khea: "Amigo, ese temón lo tenés que sacar vos solo", dice Duki. Pero Khea igual le pidió que se sume, y Duki finalmente accedió.

Él estaba haciendo música mainstream, bien comercial, así que traté de tirar mi estrofa para ese lado: hablo de alguien que sale y toma Jäger [la bebida alemana Jägermeister], dice. No tiene nada que ver con lo que vivo yo, ¿entendés? Si hubiera seguido por ese lado, hoy estaría al nivel de Bad Bunny.

 

Pensó seriamente en cambiarse el nombre

A Duki no le terminaban de gustar sus primeros temas, motivo por el cual tardó meses en registrarlos, renunciando así a la posibilidad de cobrar regalías por sus millones de reproducciones en plataformas digitales pero su disconformidad iba más allá de las canciones. "No se podía identificar con eso, no se enorgullecía", dice Sandra, su mamá. Un día me dijo: "Yo no voy a ser más Duki, me voy a cambiar el nombre". Y yo: "¿Vos estás en pedo, nene?" Me parecía que era como despreciar a su público. Le dije que lo pensara bien.

Llevó a su mamá a una reunión con un sello discográfico

Universal le pidió una reunión para analizar la posibilidad de un contrato y Duki fue con Sandra, su mamá, un poco porque es abogada pero sobre todo para que se diera cuenta de que todo lo que estaba pasando era real.

"Ahí me di cuenta de que Mauro tenía un plan", dice Sandra. Nunca lo había visto así: le hablaba a la presidenta de Universal con una seguridad...En sus encuentros con la industria, Duki se divertía. Flasheaba "La gran estafa", dice. Me sentaba como un gánster, como si la tuviera re clara, porque yo soy bastante pillo. Me doy cuenta cuando alguien está fingiendo la sonrisa, cuando me quiere endulzar.

 Su papá iba a verlo a competir en batallas de rap sin avisarle

"En la adolescencia estás formando tu personalidad y una mala influencia hace que algo que estaba yendo derecho empiece a torcerse", dice Guillermo, el papá de Duki. Por eso, eventualmente, iba a El Quinto Escalón a ver en qué ambiente se movía su hijo.

Había una agresión verbal muy fuerte pero después terminaban a los abrazos. Más allá de la apariencia, en el mundo de las batallas de rap hay un núcleo de compañerismo que me dejó tranquilo.

Ve un futuro para él más allá del trap

A Duki no le preocupa que digan que el trap es una moda porque lo viene escuchando desde hace dos años. Además, está convencido de que puede moverse en otros terrenos. "El rapero puede hacer cualquier cosa: rock, jazz, blues, lo que sea", dice. "Tiene esa ventaja sobre otros artistas porque escribe bien y tiene alto flow, entonces se acomoda. Yo tengo unos temas medio dancehall, pero todavía no mostré nada de eso".

Fuente: La Nación